La hora es una unidad de medida del tiempo que equivale a 3,600 segundos. No es una unidad del Sistema Internacional (SI), pero se utiliza ampliamente en la vida cotidiana y en diversas disciplinas. Su definición canónica se basa en el segundo, que es la unidad SI de tiempo.
La medición del tiempo se remonta a antiguas civilizaciones. En Egipto, ya se utilizaban relojes de sol alrededor del 1500 a.C.. La división del día en 24 horas se estableció en la antigua Grecia y se consolidó en la Edad Media. En 1967, el segundo fue redefinido en función de las transiciones del átomo de cesio, lo que llevó a una mayor precisión en la medición del tiempo.
La hora se utiliza diariamente para organizar actividades, coordinar eventos y en la programación de horarios en todo el mundo. En ciencia e ingeniería, es crucial para experimentos y cálculos precisos.