El kilovatio (kW) es una unidad de potencia del Sistema Internacional de Unidades (SI), equivalente a 1000 vatios (W). Se utiliza para medir la tasa de transferencia de energía, indicando cuánta energía se consume o se genera por unidad de tiempo.
La definición de potencia se formalizó en el siglo XVIII con la invención de la máquina de vapor. En 1882, el kilovatio se estableció como una unidad estándar en la industria eléctrica. A medida que la electricidad se volvió esencial, el kW se convirtió en la unidad preferida para describir la potencia eléctrica.
El kilovatio se utiliza ampliamente en la vida diaria para describir el consumo de energía de electrodomésticos, como calefactores y aires acondicionados. En el ámbito industrial, se usa para especificar la potencia de maquinaria y equipos eléctricos. Es común en todo el mundo, aunque algunas regiones prefieren el caballo de fuerza (hp).